domingo, 30 de noviembre de 2008

Promesa

Porque suelo pensarte tanto,
casi no siento extrañarte
y aunque sueñe con tu encanto,
sé que he de desanimarte
cuando me ausento por horas,
en mi mente divagante
cuando por pensar en ti,
en mi forma extravagante
se me olvidan los mensajes,
que he debido enviarte antes
o no te llamo mil veces,
aunque respondas cortante
tan sólo porque te quiero,
tan sólo para escucharte
porque lo eres todo, cielo,
aunque yo no sepa amarte
cada pecado confieso,
con afán de demostrarte
que aunque yo no sea perfecto,
haces bien al aceptarme
y aunque no tengas mis besos,
aunque no busque abrazarte
lo que me queda de vida,
lo daré para adorarte
más que un mensaje de texto,
o detenerme a llamarte,
te doy lo que soy ahora
y lo que sea en adelante.

sábado, 11 de octubre de 2008

Una Pérdida Lamentable

La Asociación de Estudiantes de Geociencias se embiste de duelo ante la trágica muerte de nuestro compañero Heberto Enrique Torres, quien en vida fuera un destacado un destacado estudiante de nuestra escuela y una excelente persona, no existen palabras para describir la tragedia que representa ésta pérdida, al final de su carrera universitaria, el futuro de Heberto ha sido truncado de una forma injusta e indebida.


Nuestros más sinceros sentimientos de pesar se encuentran al lado de la familia Torres, estamos seguros de que la partida de Heberto ha dejado un doloroso vacío en sus vidas como el que ha dejado en la facultad, en su sitio de trabajo, en nuestra pequeña pero unida escuela, en donde es imposible encontrar a alguien que le conociera y no sea víctima de un arrebatador sentimiento de tristeza e impotencia ante la partida de un compañero tan bueno como tantas veces nos demostró ser Heberto.


Una vez más, la injusticia toca nuestras vidas arrebatándonos a alguien que apreciábamos y quien siempre apreciaremos y recordaremos por sus loros y calidad humana, es ahora nuestro deber buscar en Dios la fortaleza necesaria para mantenernos en el día a día, encarar los retos de una facultad, una escuela, que Heberto en tan pocos años logró influenciar tanto, una facultad, una escuela, que ayer amanecieron más frías menos amigables.


La magnitud de la pérdida ante la que nos encontramos es una de esas cosas que los geodestas jamás aprendemos a medir, pero que sabemos tan grande que se vuelve indescriptible, con fuerte nudo en la garganta y un grito encerrado clamando por justicia, no podemos hacer más que despedirnos de quien hubiera sido un excelente geodesta tal cual era un magnifico ser humano, y ahora, con nuestros corazones latiendo al unínsolo, abrazamos el recuerdo de tu animosa presencia y deseamos paz a sus restos, descanso a su alma.



ASEG-LUZ

Junta Directiva.

martes, 2 de septiembre de 2008

Prejuicios y Blogs...

Entre tantas nuevas tendencias y modas, uno se deslumbra por la facilidad con la que podemos juzgar y emitir prejuicios sin que nos preocupe en lo más mínimo parecernos a lo que realmente somos cada vez que levantamos un dedo para señalar a quien es diferente, después de todo, cada uno de nosotros tiene amigos negros, gays, amigos en las altas esferas y en los barrios, oficialistas u opositores, cualquiera puede ser amigo de cualquiera, sólo tenemos que sentarnos juntos a criticar a los Tukis, odiar a los Emos, y juzgar Metaleros, eso es fácil porque se trata de ser superior, nada que ver con el racismo, recordemos que la discriminación no tiene nada que ver con las razas en este siglo.

El egoísta deseo de poder presumir de ser tolerante me arma de paciencia cada día incluso con aquellos cuya mente extremadamente cerrada les impide ver que de verdad les desprecio por despreciar a los demás, ¿Qué tan contradictorio puede ser eso que acabo de escribir? La verdad es que raya en lo hipócrita, y es la hipocresía la que por fin me hace sentarme a escribir después de tanto tiempo y lo que precisamente me hizo pensar en todo lo que dije anteriormente.

Siento que a estas alturas ya les debo una explicación a todo este ensarte de disparates, y no es demasiado complicado de cualquier manera, verán, mi cadena de pensamientos se remontan al momento en el que me di cuenta, por motivos que no vienen al caso, que soy un grandísimo hipócrita de las letras, he escrito tantas y tan deprimentes historias, insinuando siempre el dolor de ser tormentosamente incomprendido, pero mis tristezas más tangibles no deben reflejarse nunca en escrito alguno, porque se supone que yo muestro la amargura de mi corazón para romper la coraza de los demás, pero ¿quitarme la mía? Eso es algo un poco más difícil de hacer.

No estoy seguro si todo esto se trata de distinguir entre la depresión que hago pública o la tristeza que me callo, pero entre las cosas que hacemos para complacer o las que evitamos por no molestar nos ocupamos tanto que olvidamos hacer lo que nos propusimos al principio de la noche, en mi caso, escribir, y olvido escribir no porque no lo disfrute o porque no tenga nada de decir, es sólo que… ¡hay antas otras cosas!

A todas estas, por estar constantemente ocupado y escribir siempre de tormentos que son ajenos a mis propias tristezas, me he convertido en un Bloger que no escribe, me pregunto si habrá una tribu urbana cuyos miembros sean, escritores de blogs sin comentarios esas personas que jamás tienen tiempo de de escribir y aunque todos disfruten leerle, jamás serán sus fieles seguidores, porque cualquiera pude oler la falsedad de los relatos deprimentes escritos en momentos de tranquilidad y las páginas vacías que dejan los días tristes.

Pocos podrían relacionar tan extrañas ideas, eso lo sé, pero en señal de respeto, le muestro ahora a quien le provoque leerme, sinceridad en cuanto a mis pensamientos y quizás la promesa de algún día, ser también un poco menos falso al hablar con el corazón en la mano.